Una institución educativa japonesa decidió convertir una zona abierta de sus instalaciones en un gran charco que se llena con agua de lluvia. Su objetivo es estimular el juego y nuevas actividades en esta zona donde el agua escasamente cubre el pié de un adulto. La zona fue diseñada para ser usada en todas las estaciones y para que inclusive pueda ser una pista de patinaje en hielo en invierno.
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